Hola de nuevo ¿Quien no se ha visto afectado en algún momento por estos olores industriales que se nos han colado por la ventana? Vamos a intentar explicar algunos métodos para tratar y eliminar los olores industriales, procedimientos que sin duda van a ayudar a esas industrias a mitigarlos
Alguna de las actuaciones para las que se requieren los servicios de CP Ibérica es la de remediar los malos olores industriales, sobre todos si éstos los producen industrias cercanas a las poblaciones.
Hay métodos para tratar y eliminar los olores industriales. Estos métodos se han diseñado para dar respuesta a necesidades de determinadas industrias que se enfrentan a normativas municipales, regionales, nacionales, e incluso sentencias judiciales, para eliminar estas emisiones, que si bien son molestas sin necesidad de ser tóxicas, no tienen porque ser ilegales.
Los desafíos planteados por los olores industriales se intensifican a medida que el crecimiento de la población hace que los desarrollos comerciales y residenciales se extiendan hacia los sitios industriales. Las quejas por olores molestos se presentan con frecuencia contra estas instalaciones, ya que los vecinos sienten que los valores de la propiedad y la calidad de vida se ven amenazados por los malos olores.
Para dar respuesta a esta problemática existen métodos para tratar y eliminar los olores industriales que pueden hacerlo desde el origen.
Respuestas a los problemas de malos olores industriales
En respuesta, toda una industria se ha creado para satisfacer las necesidades de las zonas industriales que se enfrentan a quejas por olores molestos o a mandatos para eliminar las emisiones.
Los olores y las emisiones industriales pueden controlarse por medios físicos, químicos o biológicos. Estos sistemas se describen con más detalle a continuación.
Control físico o químico de los olores
Los sistemas de control químico de los olores se basan en soluciones sintéticas diseñadas para unirse a los compuestos olorosos mediante la creación de enlaces químicos. Vienen en muchas formas diferentes y funcionan en diferentes etapas del proceso industrial.
Lavado químico
Se han desarrollado innumerables fórmulas químicas para tratar los diversos compuestos generados por procesos industriales. El objetivo es simple: utilizar estos productos químicos para unirse a los compuestos olorosos y evitar que entren en la atmósfera o bien, neutralizar el efecto oloroso de los mismos.
En los sistemas de lavado químico, los productos químicos se diluyen en una solución acuosa que se pone en contacto con los compuestos olorosos. Los productos químicos eliminan los compuestos olorosos mediante una reacción química de neutralización, la cual es posible gracias al contacto entre ambos producido por la solubilización de los compuestos olorosos en el agua. Los sistemas de lavado químico están diseñados para centralizar el aire oloroso en una cámara o torre, y luego pulverizar la dilución de productos químicos en contracorriente, atrapando y eliminando así los compuestos olorosos antes de liberar aire limpio de la cámara.
Los sistemas químicos funcionan bien en algunos entornos, pero una desventaja es que los productos químicos deben reponerse con frecuencia, a veces con un gran coste, y algunos de ellos son perjudiciales para los seres humanos, lo que pone en riesgo a los operarios.
Una versión simplificada y mucho más económica, usada con frecuencia en ciertas situaciones, es la nebulización directa de la dilución de productos químicos en las zonas de producción de malos olores.
Adsorbentes
Estos son sistemas típicamente basados en cámaras a través de las cuales se fuerza el paso del aire y que contienen carbón activado poroso u otro medio adsorbente, que atrapa los compuestos agresivos del aire mediante adsorción. El aire limpio se libera mientras los compuestos olorosos permanecen atrapados en los poros del medio adsorbente.
Los filtros adsorbentes, en su máximo rendimiento, dan como resultado un aire muy limpio. Sin embargo, el rendimiento de estos sistemas disminuye a medida que los compuestos se acumulan en el interior del filtro. Como desventaja, el medio adsorbente debe ser lavado y reactivado – o simplemente reemplazado – causando tiempos de inactividad y gastos adicionales.
Ozono
El ozono es otro término para el O3, una forma muy inestable de oxígeno que actúa como un oxidante agresivo. El control de los olores mediante el uso del ozono ha demostrado ser eficaz como solución de control de olores y emisiones para concentraciones bajas de contaminantes. Sin embargo, aunque el ozono es fácilmente disponible, se degrada a átomos de O2 más estables en microsegundos en entornos no controlados. Su inestabilidad requiere un transporte y almacenamiento cuidadoso y costoso. Además, el ozono raramente reduce más del 80% de los compuestos olorosos del aire. Para muchas aplicaciones, no es suficiente.
Tratamiento con rayos ultravioleta
En entornos controlados, la radiación ultravioleta puede ser aprovechada y enfocada hacia los compuestos olorosos. La radiación crea ozono y otros radicales libres que oxidan agresivamente dichos compuestos. Sin embargo, como en el caso del ozono, los tratamientos con rayos ultravioleta rara vez superan el 80% de reducción de los olores y, por lo tanto, se utilizan con mayor frecuencia cuando las concentraciones de contaminantes son bajas.
Aireación
Las aguas residuales industriales son responsables de la mayor parte de los olores. Los compuestos olorosos se forman en el agua cuando los subproductos de los procesos industriales se degradan en condiciones anaeróbicas, que luego se liberan al aire. Los aireadores agitan el agua en las tanques de tratamiento para aumentar el contenido de oxígeno, lo que permite una degradación aeróbica que impide la formación de compuestos olorosos.
Métodos de control biológico de los olores
En lugar de eliminar los compuestos olorosos por medios físicos o químicos, los métodos de control biológico se basan en las bacterias y otros microorganismos para metabolizarlos.
Biofiltros
El aire recogido es forzado hacia arriba a través de un recipiente lleno de material de soporte sintético. El agua que contiene microorganismos es constantemente recirculada a través del sistema. Los microorganismos del agua se alimentan de los compuestos olorosos, liberándose así aire limpio. Estos sistemas dependen del aire que circula por ellos para mantener un ambiente aeróbico donde los microorganismos puedan crecer.
El equipo necesario para hacer recircular el agua aumenta sus costos iniciales y de explotación. También significa que hay más piezas móviles en el sistema, y más piezas móviles significa un mayor riesgo de avería.
Elección del método correcto
Cada instalación industrial es única. Sus insumos, procesos, ventilación y características de tratamiento de aguas residuales juegan un papel en la formación y liberación de olores y emisiones. Ciertamente, una misma solución no sirve para todos.
El control exitoso de olores y emisiones industriales hace que las instalaciones cumplan con las regulaciones y devuelve la buena voluntad de sus vecinos.
CP Ibérica se asocia con los clientes y proporciona apoyo de principio a fin. Nuestro programa de trabajo comienza con una evaluación en el sitio, es seguido por el diseño personalizado y la construcción de su equipo de control de olores y termina con una puesta en marcha estrechamente supervisada para asegurar que su sistema está funcionando. En lugares seleccionados, incluso ejecutaremos todo el proceso completo.
En CP Ibérica estamos listos para responder cualquier pregunta adicional que tenga. Puede llamarnos o escribir y estaremos encantados de poner nuestros conocimientos a su disposición y de esta forma asesorarle desde el primer día.
Esperemos que le haya sido de ayuda esta pequeña guía sobre el tratamiento de malos olores industriales.

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